Las sombras tienen hambre
Las sombras tienen hambre Las sombras tienen hambre, siempre tienen hambre. Se esconden entre los pétalos de la noche, entre las grietas del cuerpo, y te consumen… Son bestias sigilosas que atormentan inyectando venenos de lamentos. Las sombras siempre tienen hambre, y no les basta solo el cuerpo: nublan la mente y arañan el ser sereno. Las he visto esconderse entre las sombras del cuerpo. Las he sentido escabullirse entre la carne y beber de mi existencia. Las sombras hambrientas llegaron hasta las costas de mi vida en un día como tantos, en el otoño de un abril tardío. He luchado contra ellas. Me han matado muchas veces. Y aún sigo aquí, desnuda, escondida entre las luces encendidas, escondida de las sombras. Noor Yahann