Un día a la vez
Un día a la vez
Este blog nació en un amanecer de dolor, cuando la fibromialgia comenzó a hablarme en su lenguaje silencioso: ese que talla el cuerpo, estremece la carne y oscurece los días.
Escribí para entender el temblor, para encontrar un poco de luz en medio de la bruma, para sostenerme cuando el cansancio se hacía piedra.
Con el tiempo, mis palabras dejaron de ser solo un espejo del sufrimiento físico.
Comencé a escribir lo que me atravesaba el alma: la fragilidad, la memoria, las heridas antiguas, las ausencias, la violencia silenciosa, el amor que se quiebra y la vida que insiste, testaruda y pequeña, en seguir latiendo.
Este espacio es eso:
un territorio de resistencia,
un cuaderno abierto,
un rincón donde cada día intento recomponerme como puedo.
Sin prisa.
Sin exigencias.
Sin máscaras.
Aquí se escribe para sanar, para recordar, para llorar lo que duele y celebrar lo que queda.
Aquí se escribe desde la sombra y desde la luz.
Desde la herida y desde la esperanza.
Porque a veces la vida pesa demasiado,
y aun así, seguimos andando…
un día a la vez.
Noor Yahann

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