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Cuando te enfrentas a la cruda enfermedad

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  Cuando te enfrentas a la cruda enfermedad Es como tomar un vaso de tequila sin limón. Te va quemando por dentro y destrozando todo a su paso, como una bala a quemarropa. No hay instructivos para casos de emergencia, no hay salida de emergencias, ni salvavidas que te saque a flote del naufragio.Te quedas a merced del viento desolador de Hiroshima arrancando la carne de los huesos. No hay quien junte el desastre, ni quien pegue tus pedazos. A solas, el dolor y tu.  ¿Porqué sigo de pie? Debería estar muerta...  El dolor es tan insoportable que el silencio de Alcatraz se queda chico. Sin analgésicos, sin inhibidores para el dolor... Sin la vida que tenía... Enfrentarse a tan cruda enfermedad sin misericordia y sin empatía. El mundo afuera ríe, y niega mí padecer. "No te enfoques en el dolor", " El dolor es psicológico", "El dolor no es real", "Haciendo ejercicio se te quita" y tantos consejos más... El fuego en carne viva sigue recorriendo mí cuer...

Florecer por un día

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  Florecer por un día No hay nada más hermoso que florecer... Aunque seas flor de un día, fugaz cómo un amanecer o atardecer. El vértigo sucumbe en caida libre y te precipitas a la vida como si volvieras a nacer. Sientes el corazón en los oídos como una música cantada por el viento. Todo vuelve a recobrar sentido, las conversaciones, las risas, el helado, las ganas de salir y piensas que todo lo malo terminó. No hay más dolor... Un emoliente, un respiro a tanto sacrificio. Aroma a menta y eucalipto en un té. Una sonrisa pasajera. Una fracción de tu vida que jamás supiste que valiera tanto. Eres feliz, un poco más de lo normal. Y haces planes para mañana, proyectas un poco más allá... Vuelves a ser un poco TÚ. Te reconoces a ti misma, lo que eras y lo que querías ser... Miras el camino perdido y te das cuenta que has construido otro paralelo, más lento a pico y pala. El día está por terminar... Sabes que mañana te marchitaras, o lo intuyes, eres un cactus entre las rosas, tu flor...

Cuando te vistes de ilusión

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  Cuando te vistes de ilusión Cuando te vistes de ilusión todo cambia, las nubes son más blancas el aire huele a jazmines y los otoños se ven lejanos. Cuando la ilusión llega, parece acabar con las tristezas y te subes a un barco de papel, el que no te das cuenta, pronto se hundirá. La ilusión pinta los colores más fuertes y fluorescentes y te ciega como a quien escucha la flauta de Hamelín. ...Espera... ...Detente... ¿Hace un rato estabas al borde del abismo...? Y el paso al vacío y la caida te hace recordar que tu vida era otra. Más tortuosa, más gris, más enferma. El frío junto al invierno se hace presente y el dolor, como la muerte, con su afiliada guadaña, me recuerdan que no he salido de pozo. Que todo fue simplemente una ilusión. El dolor florece como una rosa carmín en pleno invierno y lástima lo poco que quedaba de tu antíguo yo. La estrategia no funcionó. Desviar, esquivar, ignorar, aguantar, esperar... Nada sirvió. Y otra vez, como tantas, te encuentras en el suelo, en...

Aprender a soltar

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  La virtud de soltar No es fácil soltar, no es fácil dejar ir, ni terminar un ciclo o partir sin mirar atrás. Me he aferrado tanto a una vida que me ha dado tantos matices, tantas sonrisas y tantas satisfacciones, que me es difícil imaginar una vida distinta. ¿Cómo dejas un mundo de color por un mundo gris? ¿Cómo haces para soltar la felicidad? ¿Te quedas viendo el mundo que dejaste atrás? Las lágrimas ruedan por mis mejillas todos los días y busco entre recuerdos la persona que era o solía ser. Pero no está. He dado un paso importante después de dos o tres tropiezos. Y solté el globo con helio y lloré como de niña, mientras él se alejaba en el cielo. Las almas sabías me susurran: "mira todo lo que has logrado, y se feliz porque fuiste el constructor de un gran y hermoso trabajo." Los vaivenes de la vida me han traído este último tiempo más lágrimas que risas. Pero debo recorrer este camino, y aprender de él. Supongo que de eso se trata la vida. La felicidad no es eterna y...

Cuando el dolor te invade

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 Cuando el dolor te invade Todo dolor es difícil de sobrellevar. Dure un tiempo o toda la vida. El dolor crónico, es terriblemente desgastante, es un enemigo que de a poco te va consumiendo. Al principio cuando comienza el dolor es difícil, porque tu cuerpo pasa por una etapa que desconoce. El dolor recorre tu cuerpo y aún no comprendes cuánto puedes tolerar, ni tampoco imaginas cuánto tiempo durará... Así que los analgésicos son tu aliado, pero cuando el dolor se prolonga y te cambian a un medicamento más fuerte y luego a otro y a otro, llega un momento en que nada te hace efecto. Y te das cuenta que el dolor a consumido más de la mitad de tu vida. Está todo el tiempo... hasta cuándo simple duermes. Paseas de médico en médico, sin una sola solución. Se te va el dinero en especialistas que nada te solucionan. Caes en la guardia del hospital, una o dos o más veces. Suero y dosis doble de ketorolac. El dolor solo disminuyó... Pero sigue ahí... Y los planes que tenías se vuelven a der...

Crónicas de días difíciles

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  Crónicas de días difíciles Siento que mí vida se detuvo de pronto un día. Los cielos se detuvieron y el frío comenzó a gobernar mis huesos. Sin previo a viso quedé parada en el abismo. Atorada en una vida que no es la mía... O no lo era. Veo las pantomimas de mí vida pasada, como un retorno de una señal antigua captada por azar en el espacio y mis lágrimas buscan salir aún sin permiso. Me estoy consumiendo, me estoy desgastando, aún sin mover un músculo. El dolor continuo me tiene postrada, no hay fórmula, ni remedio para que pase. Se acercan oleas de musica a mis oídos y mí cuerpo sufre la desdicha de están anclado en la cama. Encorvado, buscando una posición para el dolor disminuya, aunque sea un poco... Era bailarina... maestra de danza... Hoy solo me consuela la ilusión de poder volver a dar clases... Delgada y pálida me va consumiendo la tristeza, mí luz se ha apagado, ya no tengo ganas de sonreír... Mí vida tiene un perfecto vacío existencial. Ya no soy. Ya no vivo. Desper...

Cuando la vida te saca las muletas

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  Cuando la vida te quita las muletas. Cuando eres libre, la sonrisa fluye como el agua, la mirada es más brillante y la metas no te asustan. El mundo es todo lo que tienes por delante. Los sabores son más ricos. Ríes a carcajadas, abres los brazos al viento y la brisa se cuela hasta en lo más profundo del corazón. Las cosas tienen otro color, y todo resuena tras el trino de las aves... Pero.. No te das cuenta cuando te vas marchitando... Cuando viene el primer dolor, la primer molestia, la primer pinta gris... No te das cuanta cuando tu risa comienza apagarse, ni cuando callaron los pájaros. El paisaje se vuelve más rápido, no lo alcanzas; se te van de las manos los momentos felices y otro punto gris aparece, un poco más oscuro que el anterior. El dolor se esparce como tu misma sangre... El mundo sigue su curso y no espera. Y es ahí donde un par de muletas de la vida aparecen, imaginarias, disfrazadas de pastillas o risas forzadas, o un "Tu puedes" o "Descanso 5 minu...

Dolor Miofacial

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  El dolor miofascial una mirada humana al sufrimiento silencioso del cuerpo El dolor miofascial es una condición común pero muchas veces incomprendida. Se caracteriza por la presencia de puntos gatillo, zonas sensibles en los músculos que pueden generar dolor tanto local como referido, es decir, dolor que se siente en áreas alejadas del punto de origen. A menudo, este dolor se describe como una molestia persistente, punzante o incluso como una sensación de quemazón, que puede afectar la calidad de vida de quienes lo padecen.   Aunque no siempre es evidente a simple vista, el dolor miofascial puede convertirse en una barrera invisible que limita las actividades diarias, genera fatiga crónica y afecta el bienestar emocional. Imagina intentar concentrarte en el trabajo, jugar con tus hijos o simplemente disfrutar una caminata cuando un dolor profundo y constante ocupa tu mente y tu cuerpo.   ¿Qué causa el dolor miofascial? El origen de esta condición puede ser mul...

Una lucha silenciosa

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Dolor Mio facial en el rostro: una lucha silenciosa Por Noor Yahann ¿Cómo puede una enfermedad ser tan cruel? ¿Cómo puede definir tu día a día?  Cuando está enfermedad llega a tu vida, llega un punto en que incluso levantarte de la cama se convierte en una hazaña titánica. Los dolores son más agudos de lo que cualquiera podría imaginar, y no hay remedio. Pero quizás lo más devastador es la falta de comprensión. Nadie puede ponerse en tus zapatos; nadie puede caminar tus pasos. Nadie puede sentir tu dolor. Tengo muchos síntomas que realmente me invalidan. Que quizás con el tiempo valla describiendo en este blog. Sin embargo, a fuerza de llantos ocultos, sigo adelante.  Hoy quiero hablar del dolor miofascial, ese que se instala en los huesos de la cara, convirtiendo cada día en una batalla. El rostro como epicentro del dolor El dolor miofascial puede ser insoportable. En lo que a mí respecta y dentro de mí experiencia. Abarca el maxilar, la mandíbula, los dientes, los pómul...

Los sueños atorados en la vigilia

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Los sueños atorados en la vigilia  La luna parece un pálido disco difuso, el silencio hace muecas  sobre las sombras de la noche.  La soledad parece reinar cada espacio  y el reloj se adueña del silencio con su andar moribundo. Vengo a reinar la noche, en soledad en desvelos insidiosos, como para matar fantasmas del pasado, que no me dejan dormir. La noche se alza monstruosa, trayendo consigo los corceles funestos del estio. No hay donde huir... Las tormentas del alma se viven puertas a dentro. Y mientras pasan las horas  unas iguales a las otras, el tiempo no se detiene a ver mis despojos, ni lo que de mí queda. En vano cuelgo mis sueños  en un relicario sin nombre. En vano guardo en una caja susurros del viento.... Vuelo y caigo como tantas veces lo he hecho... Insomne me levanto nuevamente y el día me encuentra herida y desalineada sin haber dormido y con los sueños atorados en la vigilia. Noor Yahann  © Copyright  Derechos reservados  15/...